Warriors, tristes porque se acerca el fin de una era en Oakland

OAKLAND, California – Las emociones se apoderan de Steve Kerr en cada ocasión que hace el viaje de regreso al Oracle Arena. Kerr entiende cuánto significa dentro de la comunidad de Oakland el antiguo edificio y las emociones que los aficionados han compartido dentro del mismo durante 47 años.

He allí la razón por la cual, a medida que los partidos siguen su curso dentro de la temporada final de los Golden State Warriors dentro del Oracle, Kerr puede percibir la magnitud con cada día que pasa.

“Es algo triste”, afirmó Kerr a ESPN. “Es triste. Cada día que conduzco (hasta la arena) pienso al respecto. Y obviamente, mientras la temporada sigue su curso, nos acercamos cada vez más. Por ello, está bien el emocionarse por la nueva arena y sentirse tristes por dejar Oakland. Creo que así se sienten todos”.

Luego del encuentro de la noche del jueves contra los Houston Rockets, quedarán apenas 20 partidos de temporada regular a disputarse en el Oracle antes de iniciar los playoffs. Con pocos meses antes de despedirse del complejo, los jugadores intentan disfrutar las oportunidades que tienen. “Creo que todos, desde los aficionados hasta los jugadores, entrenadores, todos los involucrados con los Warriors van a vivir en el momento”, indicó el alero Kevin Durant a ESPN. “Una vez que llegue ese momento, cuando sea la hora de partir del Oracle, todos recordarán los grandes momentos. Todos recordarán los campeonatos y los grandes jugadores que vinieron acá, los récords y todas las cosas que ocurrieron en el Oracle”.

Los Warriors jugaron por primera vez en el complejo ahora conocido como Oracle Arena en la temporada 1966-67 (dos años antes de la inauguración del actual Madison Square Garden de Nueva York) y se mudaron definitivamente en 1971-72. La última ocasión en la cual los Warriors llamaron “hogar” a un sitio distinto a Oakland fue durante la campaña 1996-97, cuando jugaron en San José mientras el Oracle estaba en proceso de remodelación.

El Oracle Arena ha sido hogar de los Warriors en sus cuatro temporadas de campeonato desde su mudanza de Filadelfia, y la arena ha sido testigo de incontables momentos memorables tanto para los Warriors como para la NBA. Fue anfitrión del Juego de Estrellas del año 2000 y el concurso de volcadas en el cual se impuso Vince Carter. La casa de los Warriors llamó la atención a nivel nacional en Estados Unidos por el récord de ruido hecho por la multitud durante los playoffs de 2007, mientras los Warriors, conocidos por su lema “Creemos” (“We Believe”) consiguieron una de las mayores sorpresas en la historia de la postemporada de la NBA, superando a los Dallas Mavericks, que eran los primeros sembrados, en la primera ronda de los playoffs.

El alero de los Warriors, Jordan Bell, ha estado con el equipo por espacio de dos temporadas apenas; sin embargo, ha escuchado historias de aquellos días, algunas sobre los pocos equipos exitosos en un periodo a principios de la década del 2000 en la cual se produjeron más viajes a la lotería que a los playoffs. Además, puede apreciar el amor que ha recibido por parte de los aficionados locales durante su época en Oakland. Si bien el equipo se está mudando apenas a 16 millas de distancia, Bell sabe los sentimientos profundos que despertará la mudanza en la ciudad que actualmente sirve de residencia de los Warriors.

“Preferiría quedarme en Oakland porque sé que es allí donde comenzaron los verdaderos y reales aficionados de los Warriors”, afirmó. “La afición que tenemos ahora, la gente que vemos asistir a los partidos, probablemente no son los aficionados reales y dedicados que tenemos, porque los precios de los boletos son tan altos y antes, cuando eran más accesibles, si de hecho asistías al partido, incluso si el equipo apestaba, querías verlos jugar, esos eran los aficionados dedicados. Pues ahora no sé, creo que es un tema de colocar a la gente en una situación rara… Al final del día, todo es un negocio. (Los dueños) creen que la mudanza nos pone en una mejor situación, creo yo”.

Reafirmando lo dicho por Bell, el personal de los Warriors brilla a la hora de hablar sobre las oportunidades que el Chase Center (un edificio de última tecnología en San Francisco, que la organización aspira se convertirá en una de las principales plazas deportivas y de entretenimiento en el mundo) le dará a la organización de los Warriors y toda la comunidad del Área de la Bahía.

Sin embargo, mientras se dan los toques finales al nuevo palacio de los Warriors, los jugadores y entrenadores de Golden State se muestran cada vez más nostálgicos con respecto a un antiguo edificio que ha servido como su hogar y en el cual han vivido tantos momentos de felicidad en años recientes.

“Parece haber sido el coqueteo más largo de todos los tiempos, que duró seis o siete años”, indicó el base de los Warriors, Stephen Curry. “Porque, cuando Joe (Lacob) y Peter (Guber) adquirieron el equipo, ese fue uno de los primeros anuncios relativos a los planes de mudar el equipo (a San Francisco)… Han sido actualizaciones constantes, pero técnicamente nada nos ha hecho asumir que ya esta es una realidad verdadera”.

Sin embargo, Durant ya ha llamado a tres arenas distintas “hogar” durante su carrera en la NBA. Por otra parte, Curry nunca ha tenido un hogar profesional distinto a Oakland. Fue allí donde hizo su debut en la NBA en 2009, donde se dio a conocer por su famoso “tiro de túnel” (rutina que probablemente deba cambiar en la nueva arena) y donde ganó dos premios consecutivos al Más Valioso junto a tres títulos de la NBA.

Como rostro de la franquicia, Curry ha sido respetuoso del significado que tienen los Warriors en la comunidad de Oakland, rindiendo homenaje a la ciudad en su actual línea de zapatillas Under Armour, incluso llegando a expresar su lamento porque el equipo no ha utilizado camisetas retro de la era “Creemos”: el mismo estilo de camiseta que vistió como novato.

“Honestamente, ni siquiera he ido al Chase Center, por ello, no he realmente asumido que el Oracle no volverá a ser nuestra cancha de casa”, indicó Curry. “Sin embargo, en lo que respecta a resumir mi trayecto específico vivido en los últimos 10 años jugando con Oakland… el por qué es importante para mi reflexionar con respecto a lo que significa esta temporada, no solo intentando ganar un campeonato, pero hacerlo en el último año jugando en frente de una afición a este lado del puente de la Bahía, la que nos ha apoyado durante más de 47 años. Es extraño, (esa es) la mejor forma como puedo describirlo”.

La organización de los Warriors ha tenido sumo cuidado para indicar que esta es la última temporada en el Oracle Arena más no será la última en Oakland, expresando que el equipo mantendrá los lazos con el Este de la Bahía cuando termine cruzando el puente para asentarse en San Francisco. Sin embargo, han conmemorado la historia del equipo con imágenes creadas por su departamento de mercadeo fusionando el pasado y el presente, la celebración de “Noches retro” y un evento pautado en el cual se obsequiarán muñecos “bobblehead” celebrando uno de los momentos en los cuales el Oracle realmente se convirtió en “Roaracle”: La poderosa volcada de Baron Davis sobre Andrei Kirilenko durante la segunda ronda de los playoffs 2007.

Es solo una de muchos recuerdos profundos y significativos de la estadía del equipo en el Oracle Arena, muchos de los cuales han sido creados por este mismo grupo durante las cinco temporadas más recientes. Todos quienes han formado parte de la reciente racha de campeonatos de los Warriors parecen tener una historia o recuerdo con implicaciones personales. En el caso de Kerr, fue al final del Juego 5 de las finales de la Conferencia del Este en 2015.

“Recuerdo haberme sentado en la mesa técnica y la multitud estaba eléctrica”, indicó Kerr. “Fue tan sorprendente (ver) que habíamos clasificado a las Finales de la NBA. Y recuerdo que estaba en la mesa técnica, faltando un minuto y creo que teníamos ventaja de 12 puntos o algo así y la multitud comenzó. Sabían que íbamos a ganar y yo estaba, simplemente, absorto… Pensaba: ‘Esta es la cosa más increíble que jamás haya pasado. Vamos a las Finales’. Para mí, eso fue más grande que ganar el campeonato allí mismo, dos años después”.

Durant ha experimentado algunos de los momentos más altos y bajos de su carrera en el Oracle Arena, pasando de perder una ventaja 3-1 en las Finales de la Conferencia del Oeste en 2016, cuando jugaba con Oklahoma City, a llevar a los Warriors a un título y ganar el Más Valioso de las Finales en el mismo complejo un año después. Para él, ningún momento superará la sensación general que siente cada vez que juega frente a una emocionada afición de los Warriors.

Los Warriors aspiran que sus aficionados en Oakland puedan seguir aportando esa misma energía durante la primavera, mientras esperan retribuir el fervor de los aficionados dándoles un tercer campeonato de la NBA consecutivo para así despedir en la nota más alta al Oracle Arena.

“Es otra fuente de motivación”, dice Curry. “Obviamente, perseguir los campeonatos debería ser motivación suficiente, con respecto a lo que significaría. ¿Qué experiencia tan bonita sería si abandonamos la cancha del Oracle o donde estemos jugando, nuestra ultima temporada en Oakland, tener un desfile más en el centro de la ciudad y celebrar de la mejor forma? Es un (final) de cuento de hadas para una gran carrera en Oakland”.

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